La vida se detuvo en el seno del Deportivo Cali. Todas las decisiones tomadas durantes las últimas dos semanas en el club caleño tuvieron que ver con el partido disputado en el Centenario. Con la vista puesta en Peñarol, el Cali reservó el cien por ciento de su once titular en el partido del fin de semana. Si la decisión fue positiva o no es difícil de juzgar sin meternos en fútbol ficción; sin embargo, uno que otro futbolista del Cali parecía de pretemporada y no disputando el trigésimo partido en dos meses y medio. A pesar de todo, el 2-2 es un resultado positivo que enciende la ilusión ‘azucarera’.

Algunos jugadores estuvieron por debajo de su nivel, a pesar de todo

La chispa que prendió todo fue Yerson Candelo. El Cali había sufrido la baja de Miguel Caneo por molestias físicas y su lugar lo tomó Luis Fernando Mosquera. El cambio, que parece nominal, tuvo un gran impacto en el desarrollo del partido. Cárdenas ordenó a su equipo en un 4-3-1-2 asimétrico, con doble pivote, Candelo de volante por derecha y sin ningún jugador en la banda izquierda, que quedaba toda para Fabra. Mosquera flotaba libre y adelante se ubicaban Batman y Robin, Herrera y Rivas. Por su parte, Peñarol presentó un 5-1-3-1 en el que Pacheco, Zalayeta y Rodríguez se ubicaban por detrás de Carlos Núñez. Los carrileros tomaban una actitud extremadamente defensiva, poniéndose totalmente en línea con los tres zagueros, a pesar de que el Cali tenía poco volumen de ataque.

Los primeros minutos tuvieron un Cali ligeramente dominador que pudo haberse puesto por delante en el marcador si no fuese por su principal déficit: la lentitud. El mediocampo que presentó en Uruguay estaba conformado por un doble pivote muy marcado en el que nadie se descolgaba de verdad, un enganche excesivamente estático y un volante muy dinámico. El equilibrio en el fútbol se logra normalmente cuando los hombres del sistema juegan a lo mismo, es decir, cuando sus respuestas individuales a situaciones determinadas son complementarias para producir una respuesta colectiva coherente. El Cali no tuvo eso. Candelo es pura dinámica y efervescencia, y sus acompañantes son todo lo contrario. El joven volante generaba ventajas que eran dinamitadas especialmente por la lentitud de ejecución de Mosquera, pero también por que los pivotes no lograban mover el balón rápido. Peñarol tenía tiempo de recomponerse siempre y la imprecisión en los últimos metros fue menguando la superioridad visitante hasta traspasársela a su rival.

Candelo fue el mejor del Cali, pero sus compañeros no lo acompañaron

Peñarol había buscado durante el primer tiempo desequilibrar desde el golpeo de Antonio Pacheco, apresurándose en campo contrario sin aprovechar las ventajas que daba la defensa azucarera. La segunda parte fue distinta. Con una disposición espacial más adecuada para atacar el asimétrico sistema del Cali, y tomándose más calma en campo contrario para filtrar pases a la espalda del poco sólido doble pivote, el ‘manya’ creó en pocos minutos más peligro que el que habían producido ambos equipos en la primera parte. El gol de Nuñez no fue casual. Tampoco lo fue el empate. En la primera jugada en la que Mosquera respondió al ritmo de Candelo, el Cali combinó a velocidad, desorganizó la zaga y plantó a Sergio Herrera frente al portero. El otro gol del Cali fue obra de Carlos Rivas, que cuajó un gran partido con una actividad frenética que mantuvo nerviosos a los defensas uruguayos durante todo el tiempo que estuvo en cancha.

El empate final fue un resultado justo que reflejó lo visto en el partido y sin duda es un botín bastante bueno para el equipo de Cárdenas. Empero, para la vuelta son muchas las cosas que tendrá que mejorar. Peñarol creó situaciones de gol acomodando a dos futbolistas en la zona libre del mediocampo (la banda izquierda) y a otro ubicándose en el espacio entre Andrés Pérez y Juan David Cabezas cuando el segundo basculaba. Eso y la no sincronización de la línea defensiva pudieron haber complicado muchísimo la llave. La salvación fue Yerson, combustión azucarera.

2 comments

  1. A pesar de todo, a mi me pareció un buen partido del Cali. Imagino que en la vuelta irán a más, especialmente porque creo que Cabezas puede rendir mucho mejor, lo mismo que Herrera, y porque estará Caneo, que llena de brillantez el ataque del Cali.

    ¿No les parece increíble lo de Colombia con los jugadores de banda clásicos? Lo de los laterales y volantes es más que interesante. Ayer Fabra, Palacios y Candelo. Este último es muy bueno, tiene un dribbling imponente, sí, pero a mi lo que más me gusta es cuando se pone a tocarla de primera y a arrastrar marcas. Y como no escatima esfuerzos, creo que incluso podría llegar a ser un lateral de selección -por lo menos es mucho más dúctil que Helibelton-. Y el pase a Rivas, es que eso es fútbol, no sólo cualidades físicas como pueden ser otros.

  2. @Eduardo Ustáriz

    Inclusive Yerson Candelo empezó como lateral derecho, pero desde la última etapa de Leonel Álvarez y desde la llegada de Héctor Cárdenas, pasó a ocupar la posición de mediocampista abierto por su floja capacidad de reacción sobre su espalda. De hecho, responde más y mejor en la relación de causa-efecto produciendo en ataque: romper a los rivales, y, a posteriori, atraer marcajes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *