En una noche como cualquiera en el Pascual Guerrero América saltó a la cancha para enfrentar al Cortuluá. Como es costumbre saltaron 22 jugadores y 4 árbitros al terreno de juego. Se entonaron los himnos, los jugadores se saludaron, todo parecía indicar que sería un partido convencional. Se ubicó el balón en el centro del terreno de juego y el juez principal indicó, con el pitido estridente emitido por su silbato, el inicio del partido. El juego arrancó y de un momento a otro el partido dejó de ser normal.

América saltó a la cancha sin referente de área

Nectalí Vizcaíno miró confundido a Jonathan Muñoz, su compañero de zaga, quien le respondió con una mirada de clara desorientación. El partido acababa de iniciar y los centrales del equipo panelero no encontraban su marca. Desentendidos, trataban de buscar en las periferias de su zona al hombre referencia del ataque americano. Pasaron unos cuantos minutos hasta que finalmente desistieron, levantaron la vista hacia los costados y finalmente se dieron cuenta de lo que sucedía: América había salido sin “9”.

Tratando de darle un vuelco al irregular andar del equipo, el técnico John Jairo López puso a trabajar la pizarra e intentó una formación un tanto sorpresiva en el elenco escarlata. Salió a la cancha con Cristián Lasso y Diego Cascón como referencias ofensivas, pero no para trabajar con alguno de los dos en el centro de ataque y que el otro lo acompañara. Los escoró a los dos hacia un costado y le otorgó el centro del terreno a sus cartas más fuertes, Stiven Tapiero y John Pérez.

Los rojos de Cali sufrieron por su salida de balón

A pesar del fuerte cambio en el plan de juego Escarlata, la visita no se dejó intimidar y concentró sus fuerzas en entorpecer la salida americana, que normalmente no es muy segura. De esa forma desconectaron el nexo con los peligrosos Pérez y Tapiero, complicando de sobre manera a los diablos rojos que por momentos se dedicaron a pelotear en busca de un fútbol más directo. Pero el sistema planteado por el timonel escarlata comenzó a dar sus frutos la movilidad de Cascón y Lasso por banda sacó de posición a la defensa rival y permitió que John Pérez recibiera con libertad, el “10” de los diablos rojos tuvo una noche inspirada y de sus botines nació el gol de la victoria.

Una recuperación rápida en el centro del campo le otorgó a Pérez el tiempo y espacio necesarios para destruir la defensa rival, control orientado con derecha, pase en profundidad con la zurda. Recepción de Cascón escorado en la derecha, control y centro al corazón del área donde entró lanzado en ataque Tapiero. Este remató fuerte, el golero Pablo Mina ataja de manera impresionante pero el fútbol, que algunas veces es tan cruel, llevó el rebote a los botines de John Pérez quien fusiló al arquero visitante y puso el 1-0 en el marcador.

Para el segundo tiempo América retrasó las líneas y esperó al Cortuluá que poco pudo hacer contra la defensa escarlata. Tres puntos que dejan al equipo caleño muy cerca de la cima y una formación que dejó muy buenas sensaciones.

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