Sentado en el escritorio, donde seguramente descansa después de su muerte, se encuentra Nicolás Copérnico. Hace pocos minutos comenzó a sentir que sus párpados ganaban peso y notó que su cabeza comenzaba a inflamarse un poco. En ese instante se dio cuenta de que aquella jaqueca que venía aquejándolo hace ya varios fines de semana estaba volviendo a manifestarse.

Bastante lejos de ahí, en el mundo de los vivos, salta a la cancha un delantero colombiano. Cuando el botín de Teófilo toca el césped la jaqueca de Copérnico comienza a agudizarse. Con el correr de los minutos el delantero centro de River Plate entra en calor y cada vez contacta más con la pelota. Mientras tanto, el astrónomo del renacimiento se retuerce del dolor y trata de buscar una respuesta a su malestar. Entonces decide asomarse por su ventana, que conecta directamente al planeta tierra y ahí, en exactamente 9 segundos, lo entiende todo.

Teófilo Gutiérrez goza de mucha libertad para moverse.

Teo recibe abierto, realiza una doble pared con Tomás Martínez y define con un toque sutil frente al portero. Copérnico cierra su ventana y se sienta nuevamente en su escritorio, saca sus estudios sobre la teoría heliocéntrica y comienza a despedazarlos mientras murmura: “Todos estos años convenciendo a la humanidad de que la tierra gira alrededor del sol para que aparezca uno entre 8.000 millones que es capaz de generar su propia órbita en torno a una esfera de 70 cm de circunferencia”.

3 comments

  1. Qué bien tirada está la metáfora. Gran texto.

    Cómo sufrí lo de Teo en el Mundial. Totalmente desnaturalizado él. Fue un peaje que pagó Pékerman por algo más de ‘seguridad’, y a uno como espectador -y fan de Teo- esas cosas le duelen. Qué genial es verlo descosiéndola en River.

    Falcao estará con Van Gaal, Teo ojalá siga siendo el crack de la liga argentina, y pues la Copa América está en el horizonte. Hay ganas, muchas ganas.

  2. El nivel de Teo es estratósferico. Durante el mundial lo hablé con algunos amigos y es que yo estoy convencidísimo de que Teo es un delantero centro, pero que es uno muy sui generis. El siente el fútbol del ‘9’, pero no le gusta tener sus obligaciones tácticas, especialmente la de estar ocupando el área todo el tiempo. Por eso le gusta jugar con compañeros con los que pueda rotar, que le permitan salir sin que el equipo deje de ocupar el área y fijar los centrales, etc. En River, Mora juega más de segunda punta. El ‘9’ es Teo, pero como el equipo de Gallardo -del que va a tocar hablar más tarde que temprano- se prodiga tanto, Teo tiene libertades para salirse de su zona y tocarla entre líneas, etc, que es lo que le gusta.

    Yo entiendo que ese fútbol de Teo a Pekerman le parezca fabulosa y lo ponga por encima de los impresionantes Bacca y Jackson -hoy marcaron otra vez-. Teo es un futbolista que si el contexto aparece, es una producción continua de ventajas y mejoras al ataque de sus equipos. Y está dulce con el gol, que también es importante.

  3. La relación de Teo con el Balón es demasiado estrecha. incluso afecta en su juego el trato que le da su equipo al balón. Que fue el problema de Colombia en el mundial, se renunció mucho al manejo de la pelota y Teo perdió mucha relevancia, más de la que ya había perdido al ejercer de único punta.

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