Con un gol de Dairon Asprilla, Alianza Petrolera venció en Barranquilla al Junior. Los tiburones se encuentran en la parte baja de la tabla y comienzan a resignar su participación en los cuadrangulares finales. Por su parte, los santandereanos completaron 5 partidos sin recibir goles y se consolidaron como la mejor defensa del torneo (3 goles en contra en 8 partidos).

La tormenta eléctrica que estaba cayendo en Barranquilla no impidió que se jugara al fútbol en el Metropolitano. Julio Comesaña mandó al terreno de juego un 4-2-1-3. En el papel parecía que el equipo rojiblanco iba a explotar las bandas con Jarlan Barrera por un lado y Luis Quiñones por el otro. Sin embargo, el paso de los minutos mostró todo lo contrario. El carril central fue el utilizado ya que los dos jugadores nombrados anteriormente se cerraban. En ese sentido, Celis y Aguirre buscaban asociarse desde más atrás para generar peligro en el arco de Jorge Henríquez.

Para contrarrestar esta situación, Alianza plantó un 4-4-1-1 en el que jugaron Carrascal y Ayala en el doble pivote mientras que Juan Guillermo Arboleda y Henry Rojas aparecían como volantes abiertos. Sin embargo, el planteamiento del local hizo que estos dos jugadores siguieran los movimientos de Barrera y de Quiñones y se cerraran, complicando la circulación de balón juniorista por el carril interno. Así entonces, el elenco barranquillero no encontraba ideas y por consiguiente no lograba pisar el área del cuadro petrolero. El partido se suspendió al minuto 27 por la tormenta eléctrica.

Alianza obligó a Junior a jugar todo el partido en ataque posicional, la fase en la menos se siente cómodo.

Después de un rato el partido se reanudo. Junior comenzó a explotar las bandas y a centrarle balones a Yessy Mena que le estaba ganando por arriba a los centrales visitantes. En estos primeros minutos, los jugadores tiburones comenzaron a filtrar los balones que no habían logrado pasar la barrera puesta por Alianza. A pesar de esto, un contrataque comandado por Nelson Barahona y finalizado con un cabezazo de Dairon Asprilla que venció la resistencia de Sebastián Viera, apaciguó las intenciones de los locales.

Para comenzar el segundo tiempo, Julio Comesaña hizo un cambio. Gustavo Cuéllar entró por Guillermo Celis. Diez minutos después ingresó Vladimir Hernández por Jorge Aguirre. El partido cambió ahí. Los dos jugadores le terminaron de cambiar la cara a un equipo que ya mostraba una leve mejoría. Cuéllar visualizando los movimientos de sus compañeros e iniciando las jugadas, Hernández mostrándose por todo el frente de ataque y mandando centros para que Mena, Barrera y Quiñones hicieran a Jorge Henríquez la figura del encuentro.

Cuéllar, Hernández y Ortega dotaron de creatividad al ataque rojiblanco.

El Junior había arrinconado al rival y había creado oportunidades pero no encontraba el gol. Esto fue motivo suficiente para que Comesaña usara su último cambio al minuto 78. Michael Ortega entró por Narváez. El 10 le sumó volumen ofensivo al equipo e incluso realizó un tiro peligroso que casi se mete en el arco de los santandereanos.

Los locales siguieron explotando las bandas y continuaron enviando centros para aprovechar las deficiencias del juego aéreo rival. Sin embargo, los minutos pasaron y el gol no llegó. El elenco tiburón sumó su tercera derrota en cuatro partidos jugados en su casa. Por su parte, Alianza se metió al grupo de los 8 y espera mantenerse en la pelea por un cupo a los cuadrangulares finales.

3 comments

  1. Lo cierto es que lo de Alianza Petrolera está siendo muy bueno. Son el equipo menos goleado y se nota, ¿no? Tienen un sistema defensivo sólido, fiable. Sin fisuras tácticas. El equipo que quiera penetrar necesita movilidad, precisión y creatividad. Ayer el Junior sentó a Cuéllar y Ortega, los que, personalmente, creo que son sus futbolistas de mayor potencial, calidad y técnica, y se notó cuando entraron.

    ¿No les parece extraño lo de Comesaña con Cuéllar? Ayer escuché que en rueda de prensa le preguntaron y lo que dijo era que Celis tenía más capacidad de robo y que por eso estaba por delante. O sea, que Narváez es innegociable para él y que no ve un doble pivote Celis-Cuéllar, que era lo que muchos esperábamos cuando fichó al ex Cali. No sé, cuando ha jugado, Cuéllar ha estado mejor que el resto de mediocampistas del equipo. De hecho, es que seguramente sea el mejor. Y no creo que tenga poca capacidad de robo o que su cuenta kilómetros sea corto.

  2. @Eduardo Ustáriz

    Lo mejor de Alianza, aparte de su velocidad para replegar e intensidad para defender, viene siendo el fondo de armario. Y no son de los equipos más fuertes económicamente de la categoría. Por ejemplo, ante Junior tenían las opciones de Giovanny Martínez, Ayron Del Valle, Juan Sebastián Herrera y Juan Pablo Nieto en el banquillo. Todos, a priori, con condiciones para sumar ante un posible ingreso.

    Desde la dirección de Holguín, Alianza Petrolera ha crecido una enormidad para competir. Pasaron de ser un equipo vulnerable defensivamente a ser, como dices tú, los menos goleados. Y lo más destacable: pasaron de ser un simple equipo para luchar por la permanencia a estar a una jornada de meterse el semestre pasado a los cuadrangulares y actualmente de estar entre los ocho. Equipo trabajadísimo.

  3. Alianza ha sido, junto a Envigado, una de las sorpresas del año. Me gusta mucho ver un equipo en el que hay tantos jugadores jóvenes que prometen tanto, sobre todo de mitad del campo hacia atrás. Es más, Alianza está a dos puntos de meterse a Copa Sudamericana y eso habla muy bien de su trabajo. Sin lugar a dudas es uno de los equipos que hay que tener en cuenta en lo que queda del torneo.

    Por el lado del Junior la situación es preocupante. Además de los ya nombrados Ortega y Cuéllar, Vladimir Hernández no ha sido tenido en cuenta por Comesaña y eso se ha visto reflejado también en el rendimiento del equipo. No es normal que el “referente” esté sentado y no tenga continuidad. Jorge Aguirre no ha superado las expectativas, el equipo no es profundo y en la mitad de la cancha se forma un embudo horrible del que no pueden salir. A Junior le cuesta mucho crear, es inadmisible que con esa nómina te cueste tanto.
    Otra cosa interesante que puede pasar, pero que depende de Comesaña, es la vuelta de Jhonny Ramírez. El ex Millonarios hace parte del equipo y ya ganó su demanda, razón por la cual ya puede jugar. En ese sentido, la competencia para Cuéllar, y en especial para Celis, aumenta.
    Junior necesita soluciones y las necesita pronto.

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