Campuzano al rescate

Es la tierra que Marcelo Bielsa hizo suya. Y también Jorge Sampaoli. Es la tierra de los hijos del vértigo que van como rayos, alcanzando y siendo inalcanzables. En Chile, donde la pelota cobra velocidad de electrón, el Atlético Nacional de Jorge Almirón hizo su debut en Copa Libertadores y, en un partido más sufrido que jugado, se llevó un botín de esos que se llevan los que mejor la conocen.

Toma y dame en Pacaembú

Muchos siglos atrás, en la Antigua Grecia, Heráclito dejó constancia de uno de los más sustanciosos aforismos que se recuerde: “nadie se baña dos veces en el mismo río”. Amén del filósofo, el mundo es el resultado del eterno flujo cambiante. Pero el hombre, caprichoso animal, no da tregua en su afán por hallar patrones, dar orden al caos y, en definitiva, forzar la idea de que las aguas del ayer guardan relación con el ahora.

Fútbol o funambulismo

Ante todo, Junior es equilibrio. Generalmente se tiende a asociar un equipo con esta característica con un equipo defensivo o, siendo generoso, con uno conservador. Nada más lejos de la realidad. El equilibrio es el armado perfecto dentro de la cancha para que cada pieza de un equipo haga su labor de la mejor manera posible sin que esto afecte negativamente al conjunto.