De La Habana a Manchester

Cuando el fútbol colombiano no era ni dorado ni profesional, la figura flaca y desgarbada de Roberto Meléndez ya despertaba algarabía en la rojiblanca e incipiente, pero ya numerosa afición que copaba las graderías primero del viejo Estadio Moderno y luego del mítico Romelio Martínez que engalanaba a Curramba La Bella en sus años mozos. El Flaco