El nivel competitivo de la Copa Libertadores es sin duda uno de los más exigentes en el mundo del fútbol. En este torneo nada se presenta por casualidad y el equipo de Alexis Mendoza lo sabe; por ello, se sujeta a la inspiración de sus mejores futbolistas.

A Junior le faltó la claridad necesaria para romper el orden de los visitantes

Atlético Junior tuvo una prueba difícil de superar ante Guaraní, un equipo corto para defender, pero que lograba estirarse con facilidad para ir al ataque y logró inquietar a la zaga tiburona, aunque sin demasiadas movidas, porque el conjunto barranquillero contó con una actuación pletórica de Jorge Arias. El central izquierdo no sólo sostuvo las arremetidas de los paraguayos, sino que además era pieza fundamental en la salida de balón y en el empuje posterior para asentarse en territorio rival.

El equipo de Sebastián Saja, formado en un 4-1-4-1, y teniendo como eje central en recuperación a Fidencio Oviedo, ofrecía pocas ventajas a sus espaldas. Por su parte, Junior sin contar con un plan para hacer uso del cuero en terreno ajeno, restó su calidad y su tiempo de posesión con el pasar de los minutos. El equipo de Mendoza no lograba ensanchar el campo, ni alcanzaba profundidad en banda. Víctor Cantillo, quien mantiene siempre en la mira los movimientos de Teófilo Gutiérrez, se percató que este empezó a flotar del centro hacia la izquierda y filtró pelotas verticales a la espalda de la primera línea defensiva de Guaraní y a partir de allí los locales generaron jugadas que le acercaron al arco rival.

Junior arriesgó sus cartas en el juego cuando a la hora de partido fue expulsado Pablo Velásquez

Alexis Mendoza tuvo una excelente dirección de campo en la parte complementaria, varió el esquema táctico del 4-2-4 al 2-3-5, el de la Pirámide invertida. Nuevamente con la obligación de ir en busca del resultado, este último sistema ha sido el más efectivo, cómodo y el que ha ofrecido mejor rendimiento en su conjunto. Lo usó también ante Olimpia en la segundad mitad del partido de vuelta y tuvo el mismo efecto: más y mejores pases en campo contrario, mayor ritmo de posesión y control del juego. Anoche los movimientos en diagonales de Jonatan Álvez y Luis Díaz fueron perfectos para desacomodar la defensa rival y generar espacios de remate. Cantillo, Chará y Teófilo comandaron con serenidad e inteligencia los avances de Junior en la última media hora y le entregaron el ritmo indispensable a cada una de las jugadas. En los momentos en donde cualquier otro futbolista en Sudamérica entraría en desespero, Teo Gutiérrez trae la calma y con ella la victoria.

Junior podría colarse en la zona de grupos de la fase Libertadores con la inspiración de sus mejores futbolistas, pero estar sujeto a ello sería perjudicial con el paso del tiempo. Si los tiburones siguen sin construir un plan para tener el balón arriba, ítem que tampoco logró desbloquear Julio Comesaña, su eliminación en el torneo continental podría acabar siendo una sombra de la que no podrán desprenderse.

4 comments

  1. Me quedo con esto “Teo Gutiérrez trae la calma y con ella la victoria” lo de Teo fue determinante. También coincido que los movimientos de ruptura de Álvez y Díaz fueron también decisivos.
    Me quedará la duda, cuando expulsan al 9 de Guaraní, el equipo paraguayo recula y es evidente la “pirámide invertida” de Mendoza y el Junior se asienta mejor en campo contrario. ¿Qué hubiera pasado si la expulsión no se hubiera dado?…Me quedará la duda

    1. Muy interesante esa última pregunta, Mando. Sin embargo, está el precedente contra Olimpia, donde optó por el mismo planteamiento jugando 11 vs 11. No sabemos que habría pasado, de acuerdo, pero creo que Alexis Mendoza ya va dando ciertas señas en búsqueda de la victoria, especialmente en casa, y esas señas indican muy poco conservadurismo. No es casualidad que ya vayan dos partidos y en situaciones similares que se decante por la misma receta y que funcione con tanta fluidez.

      Nota: Me está encantando el inicio de temporada de Jorge Arias. Es, junto a Víctor Cantillo, la salida de balón de Junior. A ver si Mendoza mueve a Cantillo al pivote derecho y así potencia ambos perfiles, pues el derecho está quedando algo plano con Pérez, Pico y el pobre nivel de Piedrahita.

  2. Correcto. Pero me parece que Guaraní es un equipo más rocoso que Olimpia y con una transición más rápido defensa ataque…pero seguro en Asunción las cosas van a cambiar…a Junior le han tocado unas llaves durísimas y está jugando como un verdadero equipo copero. Si el equipo de Comesaña me enamoró por sus buenas formas, este equipo de Alexis iluciona por su oficio…

  3. A mí lo que me ilusiona es que Junior esté afrontando situaciones tan exigentes en febrero (Olimpia y ahora Guaraní). Los grandes problemas son la oportunidad para grandes soluciones. Al Junior de Comesaña le faltó eso. Si bien es cierto que no diseñó una salida de balón reconocible, también es cierto que no se podía esperar otra cosa de un equipo que sólo hasta noviembre (contra Flamengo) fue exigido a mostrarla.

    Alexis Mendoza, con apenas un mes de temporada, ya está llamado a consolidar un mecanismo de salida. Tal vez es lo más urgente ahora mismo. La “pirámide invertida” es a día de hoy algo contextual, que se ha dado con rivales replegados, pero que no se ha visto bajo presión.

    Dicho esto, me gustaría ver a Piedrahita con mayor peso en la elaboración y no la función de extremo derecho en la “pirámide invertida”. Creo que, cerrando su posición, puede salir algo bueno. Empezando porque sería una línea de pase limpia más para Cantillo, que hoy sólo tiene a Teo ofreciéndole eso.

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