La Copa Libertadores apenas empieza, pero Atlético Junior afrontó una llave que bien podría ser de cuartos de final. Olimpia de Paraguay es un viejo zorro de la Copa, la tiene en sus vitrinas, y su espíritu así lo recalca en todo momento. Por eso y por la manera en que definió la llave, la victoria rojiblanca es un impulso mayúsculo para el segundo proyecto de Alexis Mendoza en la arenosa.

Gran parte del encuentro se libró en campo de Olimpia, obra y gracia del planteamiento tiburón

En escenario de remontada, Mendoza propuso un partido atrevido posicionando muchos, pero muchos futbolistas ahí donde suele haber pocos.  Una pirámide invertida. Si bien es cierto que el entrenador barranquillero ha heredado un equipo de delanteros, su mérito estuvo en traducir eso en un partido jugado en un solo campo: el de Olimpia. Algo que el Junior de Julio Comesaña nunca pudo materializar, fuera porque su equipo se partía al momento de defender o fuera porque carecía de una salida de balón que cohesionara el ataque.

La clave del acierto táctico de Mendoza estuvo en los nombres elegidos. Con Jorge Arias en la zaga y Marlon Piedrahíta haciendo las veces de ventilador, Junior fue de menos a más pasando a campo contrario. Por otro lado, la proyección de Yony González en el extremo izquierdo permitió a Yonatan Murillo cerrar su posición a la altura del doble pivote y sumar vigilancias ante los contraataques guaraníes.

Cantillo pudo ser él en su primera noche grande de Copa Libertadores

Así, con una suerte de 2-3-5 propio de la vanguardia europea, Junior fue ofensivo sin regalarse y velocísimo sin precipitarse. Si no fue dominante los 90 minutos fue porque Olimpia también jugó y mostró una buena circulación de balón cuando se lo propuso. El escenario no duró mucho porque Víctor Cantillo, ya no apoyado en el colectivo sino puramente en su calidad individual, empujó a los paraguayos nuevamente contra su parcela apunta de conducciones y giros. En el apartado técnico, que era la incógnita en contexto Libertadores, al magdalenense se le ve pletórico.

Luego de una travesía sin pena ni gloria por tierras ajenas, Alexis Mendoza está de vuelta. Y volvió con bombos y platillos. Porque, en definitiva, sí es profeta en su tierra.

Foto: LUIS ACOSTA/AFP/Getty Images

6 comments

  1. Gracias por esta descripción que nos da mayor luz del Junior de Alexis. Yo sigo pensando que a pesar de la propuesta de vanguardia de Alexis lo que verdaderamente hizo la diferencia fue “la calidad en las áreas” del equipo tiburón que ya hace un tiempo tu mismo describías. Aunque Arias aportó mucho en la salida de balón me parece aveces pasado de revoluciones y atropellado en sus movimientos. Aunque Piedrahita fue desfogue y salida por la banda derecha faltó más cinergía y combinaciones con Chará (que no estuvo en buena noche). Menos mal Alexis “heredó un equipo de delanteros” y planteó un partido consecuente con eso.

    1. “Menos mal Alexis “heredó un equipo de delanteros” y planteó un partido consecuente con eso”.

      Adhiero totalmente, Armando. Ayer Alexis hizo todo precisamente para que esos delanteros intervinieran mucho, que no es otra cosa que plantear un partido en campo contrario. La ejecución fue interesante porque se tomaron las precauciones del caso. Como dije, sumar tantísima gente en campo de Olimpia no fue sinónimo de inmolarse. Vimos a un equipo colombiano jugando mucho tiempo en la parcela rival cuando eso suena a un escenario digno de otro continente. Por eso no deja de maravillarme lo que vimos ayer.

      Respecto a lo de Chará, me interesa saber tu opinión al respecto. ¿Por qué dices que no tuvo un buen partido?

      1. Chará en jugadas aisladas mostró su potencia y capacidad individual y en la única jugada que aportó al colectivo fue el tiro de esquina para el gol de Gonzalez.
        Chará a la hora de definir no estuvo fino como otras noches. Recuerdo que tuvo dos claras y las mandó lejos del arco. Cuando se tiró a la banda su socio era el lateral que llegaba y no hubo buena combinación entre ambos. Tal vez Teo, que lo potencializa, no lo encontró, o más bien no se encontraron en toda la noche…tal vez me falte “Colirio Futbolistico” pero eso fue lo que vi…saludos

        1. Armando, si te falta colirio futbolístico entonces somos dos. Te preguntaba tu opinión precisamente para saber cuánto coincidíamos.

          Yo quedé con la misma impresión. No me parece casualidad el mal partido de Chará justamente ante un equipo que supo defender con sus líneas muy justitas. Y me queda una doble conclusión: primero, que sin espacios deja de ser ese jugador explosivo que vemos en la Liga, algo que dice mucho de su calidad ténica real; segundo, que sin facilidad para encontrar a Teo queda al descubierto todo lo anterior.

          Considero que Chará ha ganado peso en Junior porque tiene un compañero en la delantera que le facilita todo, que le muestra soluciones para cada momento y eso le ahorra tanto interpretar situaciones como exhibir recursos técnicos que no están a su alcance. Por eso creo que no podemos entender a Chará en este Junior sin Teo. El Cha-Teo es una relación de codependencia.

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